A finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX, muchos bilbainos utilizaban el monte Artxanda como lugar de esparcimiento y diversión, creándose en el entorno un casino y diversos “ txakolis “ donde la gente disfrutaba de su tiempo de ocio.
Este fue el motivo para que desde el año 1901 al 1912 se valorara el proyecto preparado por Bernardo Jiménez de un tren de cremallera que uniera el centro de la Villa con el monte Artxanda. Este proyecto no llegó a salir adelante debido a la falta de financiación.
Pero más adelante en 1915, la Dirección de Obras Públicas aprobaba un proyecto de Don Evaristo San Martín y Garaz. Y con fecha 19 de julio remitía una carta al Sr. Gobernador en la cual se daba el visto bueno a la construcción del funicular, pero con una serie de comentarios de mejora, como:
En este momento se crea la sociedad Funicular de Artxanda.
La maquinaria fue diseñada por una empresa suiza, especialista en este tipo de trenes de montaña L.Von Roll.
El importe de la construcción fue de 488.407,30 pts ( 2.935,39 € ).
Con todo el 7 de Octubre del 1915 realiza el primer viaje, siendo alcalde la Villa Don Benito Marco Gardoqui.
Durante el asedio de Bilbao en la Guerra Civil, fueron bombardeas las vías y la estación superior, con lo que se interrumpió el servicio hasta que el 18 de julio de 1938 se reinició el servicio, con arreglos provisionales, bajo proyecto de Mariano del Corral.
Eran épocas, como recuerda algún empleado en que por el precio del billete ( 60 céntimos de peseta) se bajaban desde la vendeja de las aldeanas de la zona para ser vendida en el mercado, hasta motos para su arreglo e incluso terneras para ser llevadas al matadero.
Un desgraciado accidente el 25 de junio de 1976, fue la causa de una larga paralización del servicio. Durante el cambio del cable motriz, un fallo en los frenos de agarre y de las mordazas, hizo caer un vagón hacia la estación inferior con cuatro operarios dentro: Jose Landa, Jose Mª Bilbao y Juan Rekalde consiguen saltar del vagón, no así Isidro Aurrekoetxea que tirado en el suelo del mismo llega hasta la estación inferior donde tras recibir el impacto es conseguido ser sacado de los escombros y trasladado al hospital de Basurto, donde se recuperó. También resultó ligeramente herido el que era Gerente de sociedad Julio Rodríguez.
Tras siete años de paralización del servicio en 1983 se reconstruyeron absolutamente las instalaciones tanto las vías como los vagones y estaciones,estando como gerente Rafael Pineda y siendo inaugurado el 30 de Abril de ese año. En la estación superior existen una serie de fotografías en las que se aprecian todas las labores de construcción y montaje, así como el estado de las antiguas instalaciones.
Como para todo Bilbao agosto de 1983 fue un fatal año para el funicular ya que las inundaciones sufridas alcanzaron también a este, grandes cantidades de agua, barro, rocas,... cayeron hasta la estación inferior alcanzando una altura que cubría hasta el anden y llegaba a la mitad de los vagones. El 4 de noviembre de ese mismo año se restableció el servicio.