Resolución de conflictos
Todas las parejas, hasta las que tienen mejor relación, tienen alguna discusión de vez en cuando. Nos referimos en este caso a discusiones que se mantienen dentro de unos límites, ya que hay que recordar que en los/las niños/as pequeños/as (sobre todo hasta los 5 años) el impacto de las discusiones fuertes es intenso. Por ello, es importante recordar que discutir implica no insultarse, no perderse el respeto y no incluir a los/las hijos/as en la disputa.
Aunque los/las niños/as más mayores y los adolescentes no se impresionen tanto ante las peleas de sus padres y madres, tampoco son ajenos al conflicto. Lo que ven en casa les sirve de modelo en sus propias relaciones con los demás, incluida la relación en pareja (Aldecoa, 2001).
El nivel de calidad de las relaciones dentro de la pareja está asociado a un nivel similar de calidad de las relaciones entre hermanos/as.
