Hábitos de sueño
El sueño es fundamental para recuperar energía y organizar el sistema nervioso. Dormir en exceso o demasiado poco no favorece. El descanso forma parte del equilibrio de la vida: el número de horas medio para dormir es de 10 horas. Si duermen mal, no echan la siesta o se despiertan bruscamente se altera su carácter y están irritables y molestos. Un buen dormir mejora las defensas del organismo.
Los niños y las niñas necesitan dormir más que los adultos. Si no duermen ni descansan durante la noche, se levantarán irritables, poco cooperativos y malhumorados. Dormir es fundamental para un desarrollo satisfactorio. El momento de ir a dormir debe ser considerado como una “rutina” dentro de la dinámica familiar diaria.
Alteraciones infantiles por falta de sueño:
- FALTA DE ATENCION
- Al no tener cuidado, cometen más errores.
- No mantienen la atención en tareas y actividades de juego.
- No prestan atención a los detalles.
- Están como ausentes.
- INQUIETUD
- No paran quietos, se mueven en exceso.
- Resulta imposible que permanezcan sentados.
- Corren o saltan más de los normal.
- Parece imposible que jueguen tranquilamente.
- IMPULSIVIDAD
- No tienen paciencia (“aquí y ahora”).
- Interrumpen las actividades de otros.
- No siguen las normas.
- Tienen más rabietas.
