Funciones de los/las abuelos/as
Las estructuras familiares están cambiando, ya que cada vez son más los hogares en los que ambos miembros de la pareja trabajan. A esta circunstancia, se añade la escasez de políticas dirigidas a la familia por parte de los gobiernos (guarderías gratuitas, bajas de maternidad y paternidad más largas, ayudas para el cuidado sustituto, etc.).
Puesto que los recursos económicos de los padres y madres jóvenes no siempre permiten contratar a una persona externa para cuidar a sus hijos/as, se acude a la figura de los/as abuelos/as. En otras ocasiones, las razones son de carácter más sentimental, tales como, “los/las niños/as están mejor atendidos por sus abuelos/as”.
Muchas personas mayores de 65 años poseen una salud que les permite no sólo realizar las labores que venían desarrollando hasta el momento, sino también prestar ayuda tanto a sus hijos e hijas como a sus nietos/as. La solidaridad entre generaciones rompe la imagen de pasividad e improductividad asociada a los mayores (Díaz, 1995).
La opción de que sean los/as abuelos/as quienes complementen el cuidado de los/as nietos/as se puede percibir de dos maneras: una negativa y otro positiva. En la primera, los/as abuelos/as pueden mostrar una carencia de tiempo: la atención de sus nietos/as ocupa la mayor parte de sus labores. En su parte positiva, el cuidado de los pequeños puede aportar una nueva “utilidad” a su vida; “ser importante” para alguien es la mejor manera de conservar la propia entidad social (Guash, 2001).
Sin embargo, aquellos padres y madres que han tenido que recurrir a dejar a los/as hijos/as con los abuelos/as o alguna otra fórmula (guardería, canguro, ...), pueden tener una sensación de culpabilidad y descontento por no dedicar todo el tiempo que quisieran a los hijos/as.
El papel de los/as abuelos/as en nuestra sociedad actual puede generar “celos” en los padres y las madres de que les eduquen a su manera, o que se “entrometan” en sus vidas. Estos son temores o miedos comprensibles. Para evitar estas actitudes es importante recordar:
- Los padres y madres deben transmitir a los hijos/as una buena y sana estima por los/as abuelos/as, no percibir su relación como meros ayudantes, sino como elementos insustituibles en el proceso de formación de los/as niños/as.
- Los/as abuelos/as, como cuidadores, aportan ventajas: se sienten más útiles y valorados, los/as padres/madres más tranquilos y los/as nietos/as contentos/as.
- Siempre se debe recordar que los/as abuelos/as suponen un complemento a la educación que los/as hijos/as reciben de sus padres y madres. Los/as hijos/as necesitan a las madres y los padres y la necesidad básica de sentirse queridos, valorados, motivados y estimulados. La responsabilidad que conlleva criar a un hijo y orientar su conducta debe recaer sobre los padres y madres, puesto que la vida en el hogar familiar sigue siendo la clave para el desarrollo psicológico de los/as hijos/as.
| Consejos para los padres y madres | Consejos para los/as abuelos/as |
|---|---|
| Valorar la tarea de los/as abuelos/as y mostrar agradecimiento. Representan una gran ayuda en la crianza | Respetar los criterios y hábitos que sus hijos/as imponen a los/as nietos/as, aunque sean distintos a los suyos |
| Delimitar sus funciones antes de que se produzca un conflicto que pueda terminar en enfrentamiento | Proteger y cuidar a los/as nietos/as, pero también poniendo límites para que los/as niños/as no se conviertan en unos/as tiranos/as |
| Escucharles y respetar sus opiniones | No criticar a los padres y madres ni hablar mal de ellos/as a sus nietos/as |
| Ofrecer a los hijos e hijas una imagen positiva de los/as abuelos/as y hacer que aprendan a respetar a los mayores | Transmitir vivencias, recuerdos, fotos de los padres y madres… es una de las mejores enseñanzas que pueden llevar a cabo |

